Web Oficial de la Semana Santa de Toledo


Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro

 

El Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro de Toledo, fue fundado en nuestra ciudad, en el año 1928, por un grupo de toledanos ilustres, conscientes de la necesidad de dar más relevancia, tanto en la forma como en el fondo, a nuestra Semana Santa. En la forma, para prestigiar una serie de Actos Religiosos como la Procesión del Viernes Santo que poco a poco (como expresaba en aquellos años, el Párroco de Santa Justa y Rufina: D. Ángel María Acebedo) habían ido perdiendo empuje. Y en el fondo, pues era necesario dar testimonio público de las creencias religiosas de los miembros de la sociedad toledana que se acababan de investir, rindiendo culto a la Sagrada Pasión de Cristo.

Quizás lo que mejor defina la esencia y el fin último de este Capítulo, lo exprese la ORACIÓN DE LOS CABALLEROS DEL SANTO SEPULCRO DE TOLEDO, que reza así:

Señor Jesús,

te doy gracias porque has querido que sea miembro

de este Capítulo que honra tu Santo Sepulcro,

haz que sea fiel a mis compromisos cristianos

y de Caballero,

que con mi vida sea testimonio de tu Palabra,

y ejemplo de tu presencia entre nosotros,

y concédeme, que velando junto a tu Sepulcro,

llegue a las alegrías de la Resurrección,

y contigo a gozar en el Reino de los cielos.

Amén.

 

La primera investidura se celebra el Jueves Santo 5 de abril de aquel año 1928. En el Palacio Arzobispal, estando el Acto oficiado por el Cardenal Segura, ingresan y constituyen el Capítulo 52 notables, a los que habría que añadir otros tantos que por circunstancias diversas, no pudieron asistir.  La Guardia de Honor del Cardenal, o como en palabras del propio Cardenal Segura, su ESTADO MAYOR, iniciaba su andadura. Tras la imposición de hábitos, el Capítulo se dirigió desde la Capilla de Palacio hasta la Catedral para velar el Monumento que, por orden del Cardenal, había sido adornado para que estos Caballeros hicieran su primera vela al Santísimo. 

El acontecimiento fue tal, que el Rey de España, a media tarde y de riguroso incógnito, acompañado del Duque de Miranda, se dirigió directamente desde Madrid a la Catedral toledana para visitar el Monumento donde se encontraban velando al Santísimo los Caballeros del Santo Sepulcro. Al Rey y al Primado dieron Guardia de Honor, por primera vez, los Caballeros del Capítulo, a los cuales pasó revista D. Alfonso XIII dicho día de abril del año 1928, a los pocos minutos de su fundación.

Se han comentado mucho las características que deben cumplirse para ingresar en este Capítulo. Cierto es que, como rezaban los primeros estatutos y así se sigue manteniendo,  deben poseer Títulos del Reino, Títulos académicos superiores, Títulos militares o tener un probado prestigio social. Sin embargo habría que resaltar por encima de todo el compromiso cristiano, un compromiso que lleva a sus miembros a tratar de dar ejemplo de comportamiento, procurando ser hombres de bien. La ayuda económica hacia los más desfavorecidos, así como cualquier otra labor social, estarán siempre presentes en el desarrollo de su vida capitular.

Tanto su Sede Canónica, como su Sede Capitular, están ubicadas en el Real Monasterio de Santa Isabel de los Reyes. En la Capilla del Palacio Arzobispal se encuentra su Sede de Honor.

La imagen representa un Cristo yacente en su Sepulcro, talla de madera policromada de autor anónimo que pertenece a La Escuela Toledana del siglo XVII y que  protege una urna de cristal.

La carroza, de madera de caoba americana con bajo relieves en bronce a la cera perdida, está flanqueada por las tallas de los cuatro Evangelistas.

Los Caballeros llevan manto cerrado de color marfil, con la Cruz de Jerusalén en rojo sobre el hombro izquierdo, un fiador y una venera con al águila bicéfala con la Cruz potenzada de Jerusalén en esmalte de gules con tinta roja. Guantes blancos y birreta romana blanca.


Prioste
D. Fernando Cirujano Gutiérrez

Consiliario
D. César García Magán