Web Oficial de la Semana Santa de Toledo


Hermandad de la Virgen de la Alegría y Jesús Resucitado


La Hermandad de Nuestra Señora de la Alegría fue creada en la parroquia de San Cristóbal, a mediados o finales del siglo XVII, época de la que data la imagen titular, y allí tuvo su sede hasta que, al desaparecer dicha parroquia, se trasladó a la de San Miguel a mediados del siglo XIX. Al final de dicho siglo trasladó su sede definitiva a la iglesia de San Andrés, donde aún continúa apoyada por el fervor del barrio.

Las ordenanzas más antiguas que nos han llegado son de 1753, que reforman otras anteriores de 1747. Ambas fueron aprobadas durante el arzobispado del Cardenal Infante D. Luis Antonio de Borbón (1736- 1754), hermano del rey Carlos III. Según estas ordenanzas antiguas, la fiesta principal de la Hermandad era la del Patrocinio de la Virgen, que se continuaba al día siguiente con la del aniversario. Estos dos días festivos seguidos daban lugar a que la fiesta mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de la Alegría fuese a mediados de noviembre, en las proximidades de las fiestas de la “Encarnación o Expectación” y de la Navidad. Estas ordenanzas antiguas también establecían como segunda fiesta la de la Purificación o la Candelaria, a principios de febrero. Estas celebraciones relacionadas con el embarazo, el parto y el posparto, explican que la imagen titular de la Hermandad sea una imagen de la Virgen María encinta.

Así pues, parece que el origen de la Hermandad estuvo vinculado a la institución en España de la fiesta del Patrocinio de la Bienaventurada Virgen María, que fue aprobada por el Papa Alejandro VII en 1656, a petición del rey Felipe IV para agradecer los favores recibidos por la monarquía española a lo largo de los siglos. Además, en la Real Cédula donde se comunicaba esta nueva festividad mariana del segundo domingo de noviembre, el monarca establecía que, ante la crisis por la que atravesaba el reino, se tuviera a la Virgen como “Patrona y Protectora” puesto que “en los aprietos mayores ha de ser nuestro amparo y defensa”.

Ese mismo rey había solicitado del Papa, un año antes, que en España cuando un documento se refiriera a la Virgen se la pudiera denominar “Inmaculada Concepción”, dogma que sería declarado, doscientos años después, por el Papa Pio IX el 8 de diciembre de 1854.

 Las ordenanzas de 1923 establecieron que la fiesta de la Virgen de la Alegría se celebrase el día 8 de septiembre, fecha que se mantiene en la actualidad, aunque desplazada al tercer domingo de ese mes.

Su sede canónica está en la Iglesia de san Andrés, edificio mudéjar de los siglos XII-XIV con capilla mayor gótica flamígera, de los siglos XV y XVI.

La Cofradía tiene como titular a la Virgen María, bajo la advocación de la Alegría. La celebración de sus antiguas fiestas antes de la Navidad y el que la talla de la imagen represente a una mujer embarazada, hace pensar que la advocación “de la Alegría” se asocia a la primera de las siete alegrías de la Virgen que narran los evangelistas, “la  Encarnación o Expectación”. Esta fiesta se celebra el día 18 de diciembre y está muy vinculada a Toledo, pues fue instituida por el Arzobispo San Ildefonso, quien recibió una casulla de la Virgen por defender su perpetua virginidad. No obstante, la festividad de la Virgen de la Alegría viene siendo asociada en nuestro país a la séptima “Alegría” de la Virgen, la Resurrección, que sucede a los trágicos sucesos de la Pasión.

En este caso, la imagen titular conecta simbólicamente con el carácter lúdico, festivo y popular con el que se cierra la Semana Santa, pues la escultura tallada y  policromada representa a una mujer vestida con alegres y vistosas galas, propias del siglo XVII. Destaca su bello traje blanco decorado con clavellinas y flores doradas, que recuerdan formas artísticas foráneas, posiblemente de estilo italiano, que también aparecen en otras imágenes marianas del vecino Convento de las Benitas. Otra curiosidad de sus vestiduras es que se advierte bajo el traje la presencia del miriñaque, elemento que se utilizaba en el siglo XVII para estilizar la figura femenina, dando la sensación de ser una imagen encinta al estar más abultada en la parte delantera. También son muy interesantes eltratamiento de su rostro, en el que se denotan rasgos orientalizantes, y sus estilizadas manos que sujetan un Niño Jesús policromado de época posterior (S. XVIII).

La Hermandad de la Virgen de la Alegría se incorporó a la Semana Santa en 1982, encargándose de celebrar la procesión del Encuentro entre Jesús Resucitado y su Madre.

En la procesión participan dos imágenes. La Virgen va vestida con toca y manto y luce corona imperial de plata dorada con alhajas. Procesiona sobre andas de maderatallada, elaboradas por el toledano maestro Salinas, sobre las que van la peana y el arco con pedestal de madera tallada y dorada del siglo XVI.

La imagen del Cristo Resucitado es una talla policromada del siglo XVIII, de autor anónimo, que luce potencias doradas, y es llevado en andas por la hermanas de la Cofradía y mujeres del barrio.

Una vez reunidas las imágenes, a la Virgen se la despoja del manto negro, dejando al descubierto otro rico manto blanco bordado en señal de alegría.


Presidente
D. José Luis Sánchez Martín

Consiliario
D. José Ángel Jiménez Frutos